NADIE ES PERFECTO
NADIE ES PERFECTO
¿Te has sentido alguna vez roto, insuficiente o fuera de lugar?
A
menudo creemos que nuestras heridas, nuestros errores o nuestras
cicatrices nos restan valor. Pensamos que para merecer amor o respeto
debemos ser impecables. Pero lo que descubrirás en este relato puede
cambiar esa forma de mirar tu historia.
Porque, a veces, lo que intentas esconder es precisamente lo que te hace especial.
✨ Hoy quiero contarte la historia del cántaro agrietado, una fábula que nos recuerda que incluso aquello que creemos un defecto puede ser un regalo.
Cada mañana, un hombre humilde caminaba hacia el río con dos
cántaros.
Uno de ellos estaba intacto, brillante y perfecto.
El
otro tenía grietas por las que el agua se escapaba poco a poco.
Durante mucho tiempo, el cántaro roto se sintió avergonzado.
Pensaba que no servía, que no cumplía su propósito.
Hasta que
un día, al mirar el camino que recorría, vio algo sorprendente:
a
lo largo de su lado del sendero habían nacido flores hermosas. ?
El agua que perdía había regado la tierra y llenado de color el
trayecto que antes era árido.
Esas flores alegraban a quienes
pasaban, adornaban las casas y llevaban belleza donde antes no la
había.
La enseñanza es simple, pero poderosa:
? Tus grietas
no te restan valor, te convierten en fuente de vida.
Tus
errores, tus heridas y tus caídas forman parte de tu historia… y
pueden ser la raíz de algo hermoso.
No necesitas ser perfecto para brillar.
Solo necesitas
aceptarte y reconocer que, incluso con tus imperfecciones,
eres valioso, necesario y único.
Comentarios
Publicar un comentario