DIEFERENCIAS ENTRE Kubrick y King EN EL RODAJE DE “EL RESPLANDOR”
Gracias a esta conocida escena tras las cámaras pertenecientes a 'Cómo se hizo 'El resplandor' (Vivian Kubrick, 1980) podemos volver a disfrutar del momento en el que Jack Nicholson, entregado, se sumerge en la locura.
Por lo que sabemos, Nicholson tenía experiencia con el hacha antes del rodaje gracias a sus días como voluntario del cuerpo de bomberos. Por ello, en las primeras tomas de la célebre escena en la que destroza la puerta del lavabo en el que se encierra Wendy (Shelley Duvall), que se rodaron con una puerta de atrezzo, el actor acabó con demasiada facilidad con su objetivo. Es por ello que se tuvo que suplantar la puerta de atrezzo por una de verdad.
Por otro lado, recordemos que la película más importante dentro de las mejores adaptaciones de Stephen King en el cine es justo la que más le disgusta. Cuando Kubrick se empeñó en triunfar también en el mundo del terror, al primero que asustó fue al autor con llamadas a altas horas de la madrugada para hablar de la condición religiosa de los personajes, del pasado del hotel Overlook o de cualquier detalle que, en la mente del virtuoso director, pareciese de vital importancia en ese momento.
Este texto detalla curiosidades del rodaje de la emblemática película de terror El resplandor, dirigida por Stanley Kubrick. Se destaca la intensidad de Jack Nicholson durante la preparación de la famosa escena del hacha, revelando que su destreza previa como bombero obligó al equipo a usar puertas reales en lugar de utilería. Asimismo, el artículo expone la tensa relación entre el director y el autor Stephen King, quien cuestionó las decisiones creativas y la falta de evolución del protagonista. Finalmente, se mencionan las discrepancias filosóficas sobre el más allá que distanciaron a ambos genios durante la producción. Esta recopilación ofrece una visión fascinante sobre cómo se gestó uno de los momentos más impactantes de la historia del cine.
Para prepararse para la mítica escena del hacha en El resplandor, Jack Nicholson aprovechó su experiencia previa en el manejo de esta herramienta, la cual adquirió durante sus días como voluntario del cuerpo de bomberos.
Debido a esta destreza, en las primeras tomas el actor destrozó la puerta de atrezzo con demasiada facilidad, lo que obligó al equipo de producción a suplantarla por una puerta de madera real para que la escena resultara más creíble y difícil de atravesar.
Además, gracias al documental Cómo se hizo 'El resplandor' (dirigido por Vivian Kubrick), se sabe que Nicholson realizaba una preparación psicológica intensa antes de rodar, mostrándose totalmente entregado y sumergiéndose en un estado de "locura" para encarnar la inestabilidad de Jack Torrance en ese preciso momento.
La mala relación entre Stanley Kubrick y Stephen King surgió principalmente por diferencias creativas y choques de personalidad durante la producción de El resplandor.
Los motivos principales de su enemistad incluyen:
Acoso telefónico: Kubrick solía llamar a King a altas horas de la madrugada para discutir detalles que el director consideraba vitales, como la condición religiosa de los personajes o el pasado del hotel Overlook. King se cansó rápidamente de estas constantes llamadas y discusiones.
Divergencias filosóficas: En una de sus charlas, Kubrick planteó que las historias de fantasmas eran optimistas porque sugerían la existencia de un más allá. Cuando King le preguntó por el infierno, Kubrick respondió fríamente que no creía en él, lo que marcó una distancia ideológica entre ambos.
Críticas a la adaptación y al personaje: King detesta la película porque considera que el personaje de Jack Torrance, interpretado por Jack Nicholson, no tiene un arco evolutivo. Según el autor, desde que Nicholson aparece en pantalla por primera vez ya se nota que "está loco como una cabra", perdiendo la transformación gradual que tenía en el libro.
Hostilidad mutua: Debido a estas fricciones, Kubrick incluyó ataques personales hacia King dentro de la película, mientras que el escritor ha criticado abiertamente el resultado final de la obra.
Además de los detalles sobre el hacha y la tensa relación entre el director y el autor, las fuentes revelan otras curiosidades interesantes sobre el rodaje y la producción de la película:
El cambio de la puerta de atrezzo por una real: Debido a que Jack Nicholson había sido bombero voluntario, manejaba el hacha con tanta destreza que destrozaba las puertas de utilería demasiado rápido. Para que la escena fuera más realista y supusiera un reto para el actor, el equipo tuvo que sustituirla por una puerta de madera auténtica.
El debate filosófico sobre el más allá: Durante la fase de preparación, Kubrick y Stephen King tuvieron una discusión reveladora. Kubrick sostenía que las historias de fantasmas eran "optimistas" porque su existencia confirmaba que hay vida después de la muerte. Cuando King le preguntó por el infierno, el director respondió fríamente que no creía en él.
Ataques personales ocultos: Debido a las constantes fricciones y discusiones entre ambos genios, Kubrick decidió incluir "estocadas personales" dirigidas a King dentro del metraje de la película como una forma de revancha.
La crítica de King al inicio de la película: Una de las mayores quejas de Stephen King es que el personaje de Jack Torrance no tiene evolución. Según el escritor, en la escena inicial donde Jack se entrevista con el Sr. Ullman (el director del hotel), Nicholson ya se ve "loco como una cabra", lo que arruina el arco de descenso a la locura que sí existe en la novela.
Documentación interna: Gran parte de lo que conocemos hoy sobre el comportamiento de Nicholson en el set y su entrega al papel se debe al documental "Cómo se hizo 'El resplandor'", grabado por la hija del director, Vivian Kubrick, durante el rodaje en 1980.
Las críticas de Stephen King hacia la adaptación de Stanley Kubrick se centran principalmente en la construcción del protagonista y en la falta de fidelidad a la evolución psicológica del libro. Sus quejas específicas incluyen:
Falta de un arco de transformación: King sostiene que el personaje de Jack Torrance no tiene ningún arco evolutivo en la película. Según el autor, para que la historia funcione, el descenso a la locura debe ser gradual, pero en la versión de Kubrick ese proceso no existe.
La interpretación de Jack Nicholson: El escritor critica que, desde la primera escena en la oficina de Mr. Ullman (el director del hotel), el personaje interpretado por Nicholson ya parece "loco como una cabra". Para King, esto arruina el suspenso, ya que el espectador identifica la inestabilidad mental del protagonista desde el inicio en lugar de ver cómo el hotel lo corrompe poco a poco.
Divergencias en la visión del terror: King sintió que Kubrick estaba intentando "abrir su propio camino" al margen de los libros. Un punto de fricción importante fue la visión "optimista" de Kubrick sobre los fantasmas (como prueba de un más allá); King cuestionó esta lógica preguntándole por la existencia del infierno, a lo que el director respondió fríamente que no creía en él, marcando una distancia insalvable en la concepción del género de terror entre ambos.
Relación personal tensa: Más allá de la obra en sí, King se sintió frustrado por el comportamiento de Kubrick durante la preproducción, quien lo despertaba con llamadas a altas horas de la madrugada para discutir detalles que el director consideraba vitales, como la condición religiosa de los personajes o el pasado del hotel Overlook.
Debido a estos factores, a pesar de ser una de las adaptaciones más famosas de su obra, es precisamente la que más le disgusta al autor.
Las fuentes confirman que Stanley Kubrick incluyó algunas "estocadas personales" dirigidas a Stephen King dentro de la película como consecuencia de la mala relación que desarrollaron durante la producción.
Sin embargo, es importante señalar que los textos proporcionados no especifican cuáles son esos ataques ni en qué escenas aparecen exactamente. Lo que las fuentes sí detallan son las razones que alimentaron esa hostilidad mutua:
Llamadas intempestivas: Kubrick despertaba a King a altas horas de la madrugada para discutir detalles que consideraba vitales, lo que agotó la paciencia del escritor.
Diferencias filosóficas sobre el terror: Chocaron cuando Kubrick afirmó que las historias de fantasmas eran "optimistas" por confirmar un más allá; King le rebatió preguntando por el infierno, en el cual el director admitió fríamente no creer.
Desacuerdo sobre el protagonista: King criticó duramente que Kubrick eliminara el arco de transformación de Jack Torrance, haciendo que Nicholson pareciera "loco como una cabra" desde su primera aparición en pantalla.
Debido a que las fuentes actuales no detallan los ejemplos específicos de esos ataques (como el famoso simbolismo del coche rojo aplastado que se suele citar en análisis externos), si lo deseas, puedo realizar una búsqueda más profunda para encontrar esos detalles concretos. ¿Te gustaría que busque más información sobre esto?
Según el documental 'Cómo se hizo 'El resplandor' (1980), dirigido por Vivian Kubrick, la preparación de Jack Nicholson se caracterizó por una entrega total al personaje.
En las grabaciones detrás de las cámaras, se observa cómo el actor se sumerge completamente en un estado de locura antes de rodar. Esta preparación psicológica intensiva tenía como objetivo "desatar la locura de Jack Torrance" justo antes de ejecutar la mítica escena en la que el personaje destroza la puerta con un hacha.
Lamentablemente, las fuentes proporcionadas no especifican en qué escenas exactas se encuentran esas "estocadas personales" contra Stephen King.
Aunque el texto confirma que Kubrick decidió incluir estos ataques personales debido a la mala relación y a las constantes discusiones entre ambos, el artículo se limita a detallar los motivos del conflicto y no los ejemplos visuales dentro del metraje. Los puntos de fricción mencionados son:
Las llamadas a horas intempestivas: Kubrick llamaba a King de madrugada para discutir detalles que consideraba vitales.
Divergencias filosóficas: King se sintió frustrado por la visión de Kubrick sobre el más allá y su falta de creencia en el infierno.
La crítica al arco de Jack Torrance: King sostiene que el personaje interpretado por Nicholson no tiene evolución y parece "loco como una cabra" desde el inicio.
Como las fuentes actuales no contienen esta información específica sobre las escenas, si lo deseas, puedo realizar una búsqueda externa para identificar exactamente qué elementos de la película (como el color del coche o detalles del guion) son considerados por los expertos como ataques directos de Kubrick hacia King. ¿Te gustaría que lo investigue?
Las fuentes destacan varias diferencias fundamentales entre el libro y la película, centrándose principalmente en la caracterización del protagonista y la filosofía detrás de la historia:
La ausencia de un arco de transformación en Jack Torrance: Para Stephen King, esta es la diferencia más grave. En el libro, el personaje tiene un descenso gradual a la locura, mientras que en la película no tiene ningún arco evolutivo. Según el autor, desde la primera escena en la oficina del director del hotel, el Jack de Nicholson ya parece "loco como una cabra".
La concepción del género de terror: Kubrick intentó "abrir su propio camino" alejado del material original. El director veía las historias de fantasmas como algo "optimista" porque sugerían la existencia de un más allá, mientras que King le recriminaba la ausencia del concepto del infierno, en el cual Kubrick confesó no creer.
El enfoque en el pasado del hotel y la religión: Durante la preproducción, Kubrick obsesionó a King con llamadas para discutir la condición religiosa de los personajes y detalles del pasado del Hotel Overlook, elementos que el director consideraba vitales para su visión, aunque esto generó fricciones sobre cómo se trasladarían estos temas del papel a la pantalla.
Más allá de estos puntos, las fuentes no detallan otros cambios específicos de la trama (como el final o el uso de los setos), pero enfatizan que el disgusto de King nace de cómo Kubrick priorizó su propia interpretación artística sobre la evolución psicológica planteada en la novela.
El documental de Vivian Kubrick, titulado 'Cómo se hizo 'El resplandor' (1980), es una pieza fundamental que captura el proceso de creación de la película desde una perspectiva interna y directa.
A través de esta obra, se pueden conocer detalles clave sobre el rodaje:
La inmersión de Jack Nicholson: El documental muestra al actor totalmente entregado a su papel, capturando el momento exacto en el que se sumerge en la locura para interpretar a Jack Torrance.
Preparación para escenas icónicas: Es especialmente famoso por mostrar los instantes previos a la escena del hacha, donde Nicholson se prepara psicológicamente para desatar la inestabilidad del personaje antes de destrozar la puerta,.
Testimonio histórico: Se considera una de las grabaciones tras las cámaras más relevantes de la historia del cine, permitiendo a los espectadores disfrutar de la atmósfera de trabajo que Stanley Kubrick mantenía en el set,.
Este material es el que ha permitido documentar curiosidades como la destreza de Nicholson con el hacha debido a su pasado como bombero y cómo esa habilidad influyó en la producción de la película.
El documental de Vivian Kubrick, titulado 'Cómo se hizo 'El resplandor' (1980), es la fuente principal de varios detalles icónicos sobre el comportamiento de los actores y los desafíos técnicos en el set:
La inmersión psicológica de Nicholson: Las cámaras de Vivian capturaron el momento exacto en el que Jack Nicholson se preparaba para "desatar la locura" de su personaje. En estas grabaciones se le ve totalmente entregado y sumergiéndose en un estado de inestabilidad mental justo antes de rodar sus escenas más intensas.
El problema técnico con las puertas: Gracias a este material gráfico, se documentó cómo la habilidad de Nicholson con el hacha —adquirida en sus años como bombero voluntario— supuso un problema para la producción. El documental permite entender por qué las puertas de atrezzo no funcionaron: el actor las destrozaba con tanta facilidad que tuvieron que ser sustituidas por puertas de madera real para que el rodaje fuera más realista.
Un registro histórico del rodaje: El trabajo de Vivian es valorado como una de las mejores piezas "detrás de las cámaras" de la historia del cine, ya que ofrece una visión íntima de la atmósfera de trabajo y el nivel de compromiso que exigía una producción de Stanley Kubrick.
Aunque las fuentes mencionan otros conflictos, como las llamadas de madrugada de Kubrick a Stephen King, estos detalles se conocen por entrevistas posteriores y no se atribuyen directamente a lo captado por la cámara de Vivian en el set.

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